sábado, 19 de abril de 2014

Lo sentido es lo vivido.

Y sigue fuerte latiendo la sangre por mi venas,
 y tu nombre en ella...envenenándome de ti..
.y yo sin voluntad ya,  me dejo llevar hacia tu boca,
esa que con su aliento me devuelve a la vida...
vida intoxicada, tóxica, que anula mi voluntad, que espesa mi sangre, nublando mi razón y mi sentido, sentidos...eso es lo que soy, sentidos,
que me despiertan un nombre, un hombre,
sentidos que me devuelven a ti...y a la vida...esa que me regalaste un día,
que creaste y ofreciste para mí..
quizás no una vida convencional de trabajo de lunes a viernes, paella los sábados y el domingo fútbol y vermut....
quizás no una vida de esas, pero es sin dudarlo la vida que quiero vivir, la vida que me hace sentir...

Y que es la vida sino que sentimiento?...por lo menos yo humildemente lo creo así...
Y sé lo que dicen...y oigo, que no escucho sus consejos...y conozco sus opiniones,
¨que si esa vida no es vida, que si ese amor no es amor...que si nos conducirá a un final trágico...
que estamos hipotecando la vida por un sentir pasajero...¨

Pasajero o no es mi sentir, nuestro sentir...y aquí lo único que queda, lo único que nos llevamos de este tiempo concedido es eso...el sentir, lo sentido, lo vivido...y hoy por hoy amor mío lo único que deseo es seguir sintiéndote así, viviendo de tu mirada, meciendome en tu risa, dormirme con el arrullo de tu respiración en mi cuello...y creyendo que la vida, esta vida, nuestra vida es como tu la dibujas para mi.
Porque lo sentido es lo vivido, y tú eres quién me hace sentir...y eso, eso es VIVIR.

1 comentario:

Diang Lugo dijo...

Sólo quien lo vive es quien sabe exactamente cómo se siente. A veces nos dejamos arrastrar por nuestros sentimientos y al final terminamos con el corazón hecho pedazos, pero si nos ponemos a prestarle atención a quienes intentan cortarnos las alas, ¿no terminaremos de la misma manera? Esta vida hay que sentirla, corres los riesgos que sea preciso y romper los cristales que consideremos necesarios, ya después se verá, porque al fin y al cabo, ¿quién nos quita lo baila'o?